Es la primera pregunta que casi todo cliente me hace, y con razón: antes de decidirte a invertir en una página web, necesitas saber en qué rango de precio te mueves. El problema es que "una página web" puede significar cosas muy distintas — desde una sola pantalla con tu información de contacto hasta una tienda online completa con pasarela de pago. Aquí te doy números reales del mercado dominicano, sin vueltas.

Landing page: desde RD$18,000 (~US$300)

Es una sola página, pensada para un objetivo específico: vender un producto, captar leads para un servicio, o promocionar un evento. Incluye diseño responsive (se ve bien en celular y computadora), un formulario de contacto que sí funciona, y optimización básica para que cargue rápido. Es la opción más común para negocios que están empezando o que quieren lanzar una promoción puntual.

Sitio web corporativo: desde RD$45,000 (~US$750)

Aquí hablamos de un sitio de varias páginas — Inicio, Sobre Nosotros, Servicios, Contacto, y las que tu negocio necesite. Es la opción correcta si quieres proyectar seriedad frente a clientes que te buscan en Google antes de decidir si confiar en ti. Puede incluir integración con tus redes sociales, WhatsApp Business, y un SEO on-page completo para que aparezcas en las búsquedas relevantes.

E-commerce o plataforma a medida: desde RD$95,000 (~US$1,600)

Si vendes productos en línea, necesitas mucho más que una página bonita: catálogo de productos, carrito de compras, pasarela de pago (tarjeta, transferencia), y un panel administrativo para que tú mismo puedas gestionar tu inventario sin depender de un programador cada vez que quieras cambiar algo. Los proyectos a medida (como sistemas internos o aplicaciones con lógica de negocio propia) también entran en este rango, y el precio final depende directamente de cuántas funcionalidades necesites.

¿Qué hace que el precio suba o baje?

Cuidado con las ofertas "demasiado buenas"

Es tentador aceptar una cotización mucho más baja que el resto, pero en desarrollo web casi siempre significa una de estas cosas: plantillas genéricas sin personalización real, código que no vas a poder mantener ni escalar después, o un proyecto que se queda a medias porque el precio no cubría el trabajo real. Una página web bien hecha es una inversión que te sigue trayendo clientes durante años — vale la pena tratarla como tal.